PALO SANTO INCIENSO NATURAL

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PALO SANTO
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El incienso de Palo Santo (bursera graveolens) es un incienso de madera natural utilizado desde hace siglos por los incas y otras culturas indígenas para purificar y limpiar las energías aportando protección espiritual. Su olor es intenso y ligeramente dulce, y proporciona una sensación de bienestar.

En el Perú, lugar de orígen del palo santo se distribuye en el Bosque Seco del Noroeste. Es un arbol adaptado a las condiciones de aridez y elevadas temperaturas. En época seca y de estiaje se defolia totalmente y aparece como un árbol muerto, pero al inicio de las lluvias rebrota con mucha facilidad.

Alcanza unos 10 metros de altura y crece desde los 50 hasta los 1200 msnm (metros sobre el nivel del mar), en la costa norte y en los valles interandinos crece hasta los 1500 msnm.

Se ubica preferentemente en las laderas de pendiente pronunciada y las colinas. Su corteza es lisa, de color morado a grisáceo, y segrega una resina blanca o amarillenta.

En el siglo pasado el principal uso de la madera de palo santo era para producir cajones de frutas, especialmente de Mango y Limón, que eran enviados a los mercados de la región y a la ciudad de Lima. Al ser una madera muy liviana y fácil de trabajar, se depredaron grandes áreas de bosque para la producción de leña, carbón, suelos y artesanía. Por esta razón el Ministerio de Agricultura del Perú a través de la Dirección General Forestal y Fauna categorizó al palo santo como “Especie Controlada”.

Actualmente la Reglamentación forestal permite el aprovechamiento sostenible de la madera de palo santo a través de un Plan de Manejo Forestal que atiende a la reposición y mantenimiento del recurso, a la vez que favorece la limpieza del bosque, las orillas y represas de irrigación, donde suelen acumularse troncos y ramas.

Desde fines del siglo pasado la demanda de madera de palo santo disminuyó, cambiando así la tendencia de su aprovechamiento. Actualmente se usa como incienso o sahumerio, empleándose solo los árboles que han finalizado su ciclo de vida y mueren de forma natural. Estos árboles son los únicos que después de un tiempo de reposo proporcionan propiedades aromáticas y concentran los aceites esenciales.